Al-Azhar condena la interpretación errónea de las declaraciones del Gran Imán respecto a la cuestión de golpear a la mujer

  • | Sunday, 16 June, 2019
Al-Azhar condena la interpretación errónea de las declaraciones del Gran Imán respecto a la cuestión de golpear a la mujer

     A raíz de su entusiasmo por resaltar la correcta perspectiva islámica sobre los temas de la mujer, el Gran Imán de Al-Azhar, el Prof. Dr. Ahmad Al-Tayeb, dedicó su programa a la televisión egipcia en el mes de Ramadán exclusivamente a discutir temas relacionados con la mujer, derechos y obligaciones del esposo y la esposa, los derechos de la mujer según la metodología coránica y cómo mantener la estructura de la familia musulmana.

Durante 30 episodios, el Gran Imán de Al-Azhar discutió muchos problemas importantes al respecto, respondió a muchos conceptos erróneos y puso especial énfasis en algunos errores tradicionales y personalizados que las personas en ciertas regiones geográficas practican contra las mujeres alegando que siguen las reglas de islam, como el mal hecho de negar la herencia de las mujeres y el crimen de golpearlas.

Nos sorprendió que algunos medios de comunicación han transmitido lo que dijo el Gran Imán al respecto erróneamente de manera que se contradice con las declaraciones de su Eminencia el Gran Imán. El Gran Imán empezó su conversación alrededor de dicha cuestión lamentando que la mayoría inmensa de la gente entienden erróneamente el sentido profundo de la aleya coránica. Su Eminencia clarificó que el Corán mencionó la palabra "golpear"- que nunca podría contener el sentido de violencia- en una sola ocasión; mientras que nos ordenó tratar bien a las mujeres y tener paciencia ante sus malos comportamientos en muchas aleyas.

Por lo que antecede, la golpiza ligera con un cepillo de dientes es como el tratamiento de una enfermedad anormal (irregular) que no lo podemos considerar como la norma general en este contexto. Es un derecho permisible, pero no obligatorio, siempre y cuando no forma un insulto para la mujer o no la hace daño, sino que simplemente muestra la insatisfacción del marido y su ira por haber desatendido sus deberes. No se puede ejercerlo como una costumbre, tiene unas normas y condiciones, a medida que no provocarle daños físicos ni pegarle con la mano en la cara ni causarle heridas ni perjuicio psicológico.

Mucha gente no se percata de que la cuestión de la desobediencia y desatención conyugal se refiere en el islam tanto al marido como a la mujer. Al-lah, Enaltecido sea, mencionó en el sura de "las Mujeres": "Si una mujer teme de su marido maltrato o rechazo, no incurrirán en falta si ambos llegan a un acuerdo, pues un acuerdo [justo] es lo mejor". En otras palabras, la noble legislación islámica hizo hincapié en la igualdad entre el marido y la esposa en lo que se refiere a la desobediencia conyugal, en aras de conseguir el objetivo sublime en este sentido: mantener la estructura familiar sólida. Por lo tanto, notamos que el islam reconoce a la mujer el derecho de seguir estas pautas en caso de recibir un maltrato por parte del marido:

- Recordarle con sus derechos reconocidos por el islam.

- Si sigue abusando de ella, denunciar el caso a un hombre sabio como intermediario para hablar con él.

- Por último, puede denunciarle ante un juez para conseguir sus derechos.

El contexto coránico muestra una buena agudeza en relación con el respeto del orden disciplinario divino, que empieza por la ternura y termina con la dureza. Si enfocamos la mirada en la aplicación gradual de este sistema entenderemos que su objetivo es dificultar el acceso a golpear (como hecho simbólico y no de violencia) a la mujer a pesar de las condiciones y normas puestas al respecto. En este sentido, el hombre que pueda mantener la calma y empieza a aconsejar a su mujer que deje de desobedecerle a través de aclararla lo malo que hizo, luego se traslada a la segunda opción más dura, abandonar el lecho cónyuge. Todo esto nos muestra un nivel tan elevado de la civilización humana de una persona que tiene un autocontrol incomparable; ¿entonces, acaso no tiene la capacidad suficiente para frenar sus nervios de golpear ligeramente a la mujer?

Es de señalar que el contexto general en que menciona el hecho de pegar en el Noble Corán y la Sunna es contexto de disuadir al marido de hacerlo, advertirlo y convencerle de odiarlo y rechazarlo, y que el propósito legal más elevado es tomar todas las medidas preventivas para desarraigarlo de las casas maritales, tal y como el divorcio, pues, si es permisible también es reprobado y odiado.

Al respecto, hemos de señalar que se ha traducido mal el contexto del hadiz que dice: "Una noche el profeta Mahoma fue a unas tumbas de la actual Arabia Saudí. Una de sus esposas, Aisha, por puros celos lo persiguió para saber a qué lugar se dirigía. Una vez allí, ella regresó antes para no despertar ninguna sospecha. El profeta lo supo y, cuando le preguntó, le propinó un puñetazo en su pecho", ya que no es un “puñetazo” sino un “empujón”. En este sentido, advertimos de las malas consecuencias de las malas traducciones de los textos sagrados y religiosos en general.

Las palabras del Gran Imán, con respecto al proceso de ratificación disciplinaria de la mujer, pretenden informar a los telespectadores que el tratamiento con esta situación no está vinculado directamente con el hecho de golpear ligeramente a la mujer (una acción que muestra la insatisfacción del marido y su ira por haber desatendido sus deberes). ¿Se puede traducir la orden del Gran Imán como una incitación a la violencia de género?

Asimismo, en su discurso, el Gran Imán ha advertido que el concepto de "pegar" es simbólico, y no se debe utilizar por cualquier razón, llamando la atención a las etapas de hablar, aconsejar, abandonar el lecho matrimonial y, finalmente, la golpiza mencionados en la aleya no son para resolver los problemas diarios entre los cónyuges, sino es para solucionar los graves problemas entre ellos. Por ejemplo, si el marido le dice a su esposa: "Prepáranos una cierta comida” y ella hace otra, ¿acaso se trata de un caso en la que se aplican las instrucciones de la aleya coránica? Por supuesto que no; estas son situaciones diarias que deben pasar pacíficamente ni siquiera con reproche.

Sin embargo, si la esposa falta el respeto a su marido, se vuelve terca y el esposo puede observar signos de inmoralidad, desobediencia y arrogancia en su comportamiento, pues estamos ante una mujer que necesita rehabilitación, orientación y tratamiento, como el paciente que necesita medicina para curarse. Pero de ninguna manera se puede decir que el hecho de golpear es la manera de tratar el asunto, y eso no fue lo que dijo el Gran Imán, sino que se interpretó mal sus declaraciones. Al respecto afirmamos que el mismo Gran Imán pidió en más de una ocasión considerar el hecho de golpear a las mujeres como un crimen, en un paso de prevenir la violencia de género.

 

Observatorio de al-Azhar

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